La privacidad del correo electrónico, en entredicho
:: 02/01/2005
El acceso a la cuenta de un marine muerto en Irak abre un debate en la Red.

(CÉSAR RODRÍGUEZ | A CORUÑA)
Justin Ellsworth perdió la vida en noviembre. Cayó en la batalla de Faluya. Sus padres recibieron el cuerpo y los efectos personales del marine. Pero querían más. Deseaban conocer todos los detalles de los últimos momentos de la vida de su hijo. Por eso solicitaron a Yahoo! acceso a su cuenta personal de correo. Se toparon con una rotunda negativa de la compañía.

La polémica está servida. El caso Ellsworth habrá de dirimirse en los tribunales. Pero la postura de Yahoo!, que se ciñe a su política de privacidad, ha abierto un debate en la Red.

Son muchos los internautas y los bloggers que se han puesto a favor de Yahoo!. Y es que hay muchas amenazas en la Red. Según Nicholas Negroponte, un reputado gurú de las nuevas tecnologías «la intimidad en Internet carece de estado de salud, ya que ésta no existe».

Declaración

El correo electrónico es mucho menos seguro y privado de lo que los usuarios creen. De hecho, ninguna transmisión por internet es segura al cien por cien. Lo reconoce la propia Yahoo! en su declaración de privacidad: «?siempre que proporcione información personal en línea la información puede ser recogida y utilizada por otros».

¿Y quiénes son esos «otros»? Para empezar, las propias compañías que brindan el servicio a los internautas. Un correo electrónico deja rastro. Si el mensaje ha viajado por el ciberespacio, pueden haber quedado restos.

La propia Yahoo! reconoce que aunque elimine una cuenta (por petición expresa del usuario o bien por caducidad), puede quedar información sobre ella en las distintas copias de seguridad del sistema. Y ese sistema no es invulnerable.

Varios hackers se ofrecieron a los padres del marine muerto. Prometían conseguir la contraseña de acceso al correo de Justin. Al final, los Ellsworth declinaron la oferta, pero nadie dudaba de que, pese a las barreras y protecciones dispuestas por Yahoo!. los piratas informáticos fuesen capaces de conseguir la información.

Los ataques externos no son la única amenaza. También hay que tener en cuenta las miradas internas: aquéllos que gestionan el servidor de correo tienen acceso a todos los datos guardados. El correo electrónico no tiene la misma protección legal que el correo convencional, que es inviolable.

Secreto

El artículo 18 de la Constitución de 1978 garantiza el secreto de las comunicaciones. Sin embargo, los tribunales no se ponen de acuerdo a la hora de aplicar dicho artículo al correo electrónico. En los últimos años varias empresas han despedido trabajadores aduciendo uso indebido del email corporativo. En todos los casos la compañía había monitorizado el buzón de su empleado.

Las sentencias conocidas hasta ahora han sido bastante contradictorias: en unos casos se le ha dado la razón a la empresa; en otros, el ganador ha sido el trabajador. La conclusión es sencilla: por el momento, la legalidad no ampara la inviolabilidad del correo electrónico. Para proteger sus mensajes, a los usuarios no les queda más remedio que cifrarlos. Por tanto, la respuesta está en la encriptación.

Last modified date and time: 01/17/2005 8:43